
Un informe de la Contraloría General de la República revela que apenas una de las 34 universidades públicas colombianas es autosostenible financieramente. El estudio “Sostenibilidad Financiera de las Universidades Públicas Colombianas (2019-2024)” analiza presupuestos, operaciones y finanzas, concluyendo que el sector enfrenta una desfinanciación estructural crónica.
El análisis evaluó ingresos, gastos, costos, inversión, liquidez, solvencia y endeudamiento para detectar riesgos y brechas. Revela una concentración desigual de recursos: la Universidad Nacional, la Universidad Abierta y a Distancia (Unad), la Universidad de Antioquia y la Universidad del Valle acaparan el 48% de ingresos nacionales y el 37% territoriales.
Los ingresos por estudiante varían drásticamente, de $11.426.139 en la Nacional hasta $525.777 en la Unad, con un promedio de $4.512.090 entre 2019 y 2024. Estas cuatro instituciones representan el 36,3% de gastos y hasta el 50% de costos totales.
En solvencia, el 75,8% (25 universidades) cubre obligaciones con indicadores superiores a 3, pero el 24,2% (8) muestra debilidades, con márgenes financieros limitados. El pasivo pensional totaliza $10,3 billones en 2024, liderado por la Nacional ($4,5 billones) y el Valle ($1,4 billones), que suman el 57,8%. Este factor presiona especialmente a instituciones con bajos ingresos propios.
La Contraloría cuestiona el proyecto de ley de financiación aprobado por el Congreso: el Ministerio de Educación estima $22,1 billones (2027-2040), pero el ente fiscal calcula $27,8 billones (2027-2036), incluyendo $0,7 billones para instituciones técnicas.
Entre las recomendaciones, urge diversificar ingresos, ajustar recursos anuales a costos reales y priorizar funciones misionales sobre pensiones y deudas para garantizar la sostenibilidad.