Periodico La Verdad

Diócesis de Cúcuta, 70 años de historia Siglo XXI: crecimiento poblacional y gestiones del nuncio Paulo Bertoli (1954-1955) para desmembrar territorio de Nueva Pamplona y crear la Diócesis de Cúcuta por necesidades pastorales

Amigos lectores, en las ediciones anteriores hemos abordado de manera general la historia de la presencia de la Iglesia desde el inicio de la colonia. Sabemos que la primera Diócesis del actual territorio de Colombia fue Santa Marta erigida en 1534 y posteriormente se fueron creando otras tantas Diócesis, entre las cuales hemos mencionado la Diócesis de Santa Fe en 1562 elevada a Arquidiócesis en 1564.

Del gran territorio que comprendía Santa Fe, el Papa Gregorio XVI, el 25 de septiembre de 1835 expide la bula Coesletem Agrícolam, erigiendo la nueva Diócesis de Nueva Pamplona asignándole 44 municipios 1:

“Pamplona, Girón, Salazar, San Faustino, San José de Cúcuta, El Rosario de Cúcuta, Piedecuesta, Bucaramanga, Málaga, La Concepción, Capitanejo, San Miguel, Macaravita, Carcasa, Enciso, Tequia, Servitá, Cerrito, Malagavita, San Andrés, Cepitá, Los Santos, Floridablanca, Tona, Silos, Cácota de Velazco, Betas, Charta, Cucutilla, Cañaveral, Arboledas, Pedral, Santiago, San Cayetano, Limoncito, Bochalema, Chinácota, El Chopo, Toledo, Labateca y Chitagá, las ciudades y parroquias están circunscritas al norte por el río Sardinata; al occidente y al sur por los ríos Sogamoso y Capitanejo, y al oriente, por el río Táchira y por las montañas que habitan los infieles, hacia la corriente del río Apure” 2.

La Diócesis de Nueva Pamplona comprendía un territorio demasiado extenso y pastoralmente un gran reto para llegar a todos los territorios. El 26 de mayo de 1915 el Papa Benedicto XV, desprende de Nueva Pamplona un territorio y crea la prelatura apostólica de Arauca elevada a Diócesis en 1984 3.

Posteriormente el Papa Pío XI desprende otro territorio y crea la prelatura apostólica del río Magdalena en 1923. El 2 de abril de 1928 el mismo Papa crea la Diócesis de Barrancabermeja. El 17 de diciembre de 1952 el Papa Pío XII desprende territorio y crea la Diócesis de Bucaramanga y posteriormente con fecha del 02 de mayo de 1956 expide la bula pontificia Ecclesiarum Omnium creando la Diócesis de Cúcuta 4.

A mediados del siglo XIX, Cúcuta había adquirido un importante crecimiento y un progreso extraordinario, debido, en gran parte a la ubicación fronteriza con Venezuela; sin embargo, eclesiásticamente dependía de Pamplona, ciudad de gran tradición colonial, pero inferior en el desarrollo industrial y comercial. Según José Eustorgio Colmenares Ossa, en su momento director del diario La Opinión, en varias oportunidades algunos miembros de la sociedad cucuteña manifestaron la aspiración de ser la ciudad capital de Diócesis y para lograrlo era claro que habían dos caminos 5:

1. Creación de la concátedra de Cúcuta, de modo que el nombre de la parcela sea Pamplona-Cúcuta, como sucedió en Santander con El Socorro y San Gil.

2. Creación de la Diócesis de Cúcuta, desmembrándola del territorio de Nueva Pamplona. Tanto los feligreses, como las autoridades civiles y administrativas expresaron el deseo y la necesidad de que Cúcuta fuera erigida en Diócesis. El 11 de diciembre de 1955, los consejeros administrativos del departamento Vergel Pacheco, Parra Bolívar y Ferrero Lemus presentaron ante el Consejo Seccional la siguiente proposición:

“El Consejo Administrativo de Norte de Santander, interpretando el anhelo del pueblo católico del departamento, vería con agrado una nueva división eclesiástica que consulte nuestras necesidades actuales, que redunde en mejor bien espiritual para esta sección del país y le dé una más espléndida administración eclesiástica. Las múltiples y graves razones impuestas por el desarrollo demográfico, cultural y religioso de nuestros pueblos, que no se escapan a la sabiduría y prudencia de la Iglesia, hacen aconsejables la erección de la Diócesis de Cúcuta, capital del departamento; la de Ocaña, segregándola de la de Santa Marta, que actualmente no coincide con la división político-administrativa del país, y por último, la erección del Arzobispado de Pamplona, cuyas tradiciones de ilustre sede, madre espiritual de la Diócesis de Bucaramanga, de las Prelaturas de Labateca y Bertrania (Tibú), la señalan como digna de tan alta distinción(…)” 6 .

En 1954, el Nuncio Apostólico, monseñor Paulo Bertoli, planteó a la Santa Sede la conveniencia de la creación de la Diócesis de Cúcuta. Una de las razones que expuso habría sido que “el obispo de Nueva Pamplona, monseñor Rafael Afanador y Cadena está entrado en años y el gobierno de la Diócesis está a cargo del Administrador Apostólico, monseñor Norberto Forero y García”.

La Nunciatura Apostólica realizó las consultas pertinentes y envió la información recogida a la Santa Sede quien resolvió acceder a los deseos de la Nunciatura y para indemnizar en cierto modo a la Diócesis madre de Nueva Pamplona, le dio la categoría de Arquidiócesis y desprendió territorio creando la nueva Diócesis de Cúcuta 7.

1. MENDOZA Carlos José, Historia de la Diócesis de Cúcuta, Santafé de Bogotá, ARFO, 1993, 19.

2. COLMENARES OSSA José Eustorgio, Historia de la Diócesis de Cúcuta, Cúcuta, La Opinión, 2006, 25-26.

3. Cf. ACTA APOSTOLICÆ SEDIS, Volume 7, 288.

4. Cf. ACTA APOSTOLICÆ SEDIS, Volume 48, 696-698.

5. COLMENARES OSSA José Eustorgio, Historia de la Diócesis de Cúcuta, Cúcuta, La Opinión, 2006, 27-28.

6. Ibid., 29.

7. Ibid., 29.