Periodico La Verdad

Espacio aéreo venezolano revive con Avianca y American Airlines a la cabeza

Foto: tomada de internet

Desde el 12 de febrero, el aeropuerto de Maiquetía prácticamente desierto durante tres meses, vuelve a recibir aviones comerciales. Siete compañías, entre ellas Avianca, TAP Air Portugal, Latam, Turkish Airlines, GOL, Plus Ultra, Air Europa y Wingo, reanudarán operaciones graduales entre febrero y marzo. Esta reactivación marca el inicio de la recuperación aérea del país tras el bloqueo impuesto por Estados Unidos, que levantó su veto a inicios del mes de febrero, debido a crecientes tensiones y la intervención militar del 3 de enero para capturar a Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Avianca, llega este jueves con su primer vuelo desde la suspensión. Todas estas aerolíneas, salvo Wingo, recibieron sanciones venezolanas en noviembre por cancelar rutas ante alertas de la aviación estadounidense sobre operaciones militares. El cierre generó caos: pasajeros varados en Navidad, desvíos terrestres vía Colombia, fallas de navegación y rutas extendidas, como vuelos Madrid-Bogotá que sumaron 500 km extras para evitar el espacio restringido.

La aerolínea Iberia, retomará en abril sus cinco frecuencias semanales Madrid-Caracas. El aislamiento dejó a Venezuela con conexiones mínimas vía Bogotá, Cartagena y Panamá. Ahora, en la transición tutelada por EE.UU., se autorizan vuelos de aerolíneas estadounidenses y se retoman lazos con países como República Dominicana.

“Estamos complacidos con el regreso de American Airlines, con un vuelo diario desde Miami, nuestro principal mercado”, dice Marisela de Loaiza, presidenta de la Asociación Venezolana de Líneas Aéreas. “Sin conectividad aérea, el 90% del tráfico regional se paraliza”. American operaba hasta siete vuelos diarios pre-sanciones.

El sector había colapsado desde los controles cambiarios de Hugo Chávez y sanciones de 2019. Hoy, la licencia general 30B de la Oficina de Control de Activos en el Extranjero habilita operaciones en aeropuertos y puertos, alineada al plan de inversiones petroleras post-intervención.

Persisten retos: visa venezolana a estadounidenses frena turistas e inversores; restricciones de EE.UU. a venezolanos limitan flujos a la diáspora de 600.000 personas; diferencial cambiario tensiona la economía; y Maiquetía, pese a recientes mejoras en pista y navegación, es insuficiente frente a hubs como Bogotá o Panamá.