
El ciclón Harry ha devastado el sur de Italia, dividiendo literalmente un pueblo en dos tras un deslizamiento de tierra de 4 kilómetros provocado por lluvias intensas. Alrededor de 1.000 personas fueron evacuadas preventivamente en Niscemi, la zona más afectada, donde videos virales muestran acantilados colapsados y viviendas al borde del abismo.
El fenómeno, resultado de la interacción entre masas de aire frío y cálido en el Mediterráneo, saturó suelos arcillosos y blandos en esta área de alto riesgo hidrogeológico. Imágenes impactantes revelan laderas enteras derrumbadas, dejando casas colgando sobre precipicios. Aunque no se reportan víctimas fatales, bomberos y Protección Civil mantienen alerta máxima.
El Gobierno italiano decretó estado de emergencia por 12 meses en Sicilia, Calabria y Cerdeña. Los daños, estimados en cientos de millones de euros posiblemente superando el millardo, subrayan la vulnerabilidad de regiones montañosas como Sicilia, donde las precipitaciones se intensifican por la orografía.
Autoridades llaman a la precaución ante más lluvias previstas, mientras la población de Niscemi enfrenta un panorama desolador.