
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, se pronunció en la noche de este lunes sobre el trágico accidente del avión C-130H Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, ocurrido en zona rural de Puerto Leguízamo, Putumayo, minutos después de despegar con rumbo a Puerto Asís. La aeronave, que cumplía una misión de transporte de personal militar, llevaba a bordo 128 ocupantes entre tripulación, soldados del Ejército Nacional y agentes de la Policía. El siniestro dejó, según el más reciente balance oficial, 66 personas fallecidas, 57 heridas, una ilesa y cuatro aún pendientes por ubicar.
“Hoy Colombia está de luto. La patria ha perdido a varios de sus hijos e hijas más valientes, militares y policías que entregaron su vida al servicio de nuestra Nación”, afirmó Sánchez, al subrayar que las víctimas “no son cifras, son vidas, padres, madres, hijos, hijas, hermanos y hermanas” que dejan un vacío irreparable en sus familias y en todo el país. El ministro destacó que el sacrificio de estos uniformados no será olvidado y aseguró que, en su memoria, las Fuerzas Militares y de Policía continuarán cumpliendo la misión “a pesar del dolor y la adversidad”.
Sánchez anunció que el Gobierno ordenó izar la bandera nacional a media asta en todas las instalaciones militares y entidades oficiales, como signo de respeto y gratitud hacia las víctimas del siniestro. Asimismo, confirmó la apertura de una investigación “rigurosa, transparente y con la máxima celeridad posible” para esclarecer las causas del accidente y entregar respuestas claras a los familiares y a la opinión pública. “El país conocerá la verdad; este proceso avanzará con el respeto, la dignidad y la prudencia que este momento exige”, subrayó el ministro, al expresar solidaridad con las familias de los caídos y heridos.
Por su parte, el comandante general de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López, informó que ocho de los heridos fueron trasladados a Florencia y 49 a Bogotá, de los cuales 19 reciben atención en el Hospital Militar Central y el resto en el Batallón de Sanidad Militar y otras unidades médicas. El oficial agradeció la reacción inmediata de la Armada, la Policía, los Bomberos y la población civil que acudieron al lugar del siniestro para apoyar las labores de rescate y evacuación. López reiteró que, con la información disponible hasta ahora, no hay indicios de que se haya tratado de un atentado de grupos armados ilegales, aunque insistió en que será la investigación técnica la que determine con precisión lo ocurrido.
Según los reportes preliminares, el avión C-130H Hércules se precipitó a tierra aproximadamente a un kilómetro y medio del aeródromo de Puerto Leguízamo, poco después del despegue, mientras realizaba labores de abastecimiento y transporte de personal de la Fuerza Pública. Testimonios de autoridades locales señalan que varios militares se habrían lanzado de la aeronave en medio del pánico, lo que habría contribuido a salvar algunas vidas, pero también explicaría la gravedad de muchas de las lesiones registradas. Mientras avanzan las investigaciones, el país acompaña el duelo de las familias y rinde homenaje a los uniformados que murieron cumpliendo su deber.