
Con el propósito de renovar el corazón, fortalecer la vocación sacerdotal y reafirmar el compromiso de servir con fidelidad al pueblo de Dios, los sacerdotes y diáconos transitorios de esta Iglesia Particular, acompañados por Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, participaron del retiro espiritual anual, en la casa de encuentros Nazaret, en Pamplona; organizados en dos grupos. Los retiros fueron dirigidos por el padre Hugo Orlando Martínez Aldana, vicerrector académico de la Fundación Universitaria Unimonserrate y miembro de la Pontificia Comisión Bíblica.
Propósito y dinámica de los retiros
En entrevista con el periódico La Verdad, el padre Hugo explicó el propósito central de estos encuentros: “todos estamos en un proceso de crecimiento espiritual. Los sacerdotes realizamos estos ejercicios para crecer como cristianos y discípulos de Jesús, y luego en nuestro ministerio sacerdotal. Es una renovación, un reencuentro con nuestra vocación, retomando la Palabra de Dios para afianzar nuestra fe y trazar propósitos basados en lo que Él quiere para nosotros”.
La temática, desde la perspectiva bíblica del padre Hugo, abordaron la formación de la Sagrada Escritura, su interpretación, la aplicación pastoral y espiritual. Se meditaron temas como el amor infinito de Dios que es duro con el pecado, pero misericordioso con el pecador; la donación total de Jesús en la Eucaristía y el Reino de Dios; una sociedad basada en el amor, el servicio y la donación mutua, que genera paz, armonía y dignidad para todos.
Participación activa y frutos esperados
El padre Hugo, destacó la participación de los sacerdotes: “son muy activos e inquietos intelectual y espiritualmente. Es una alegría interactuar sobre temas de fe que nos unen, aplicando la Palabra a nuestra vida sacerdotal y a las comunidades”.
Además, invitó a los fieles a acompañar a sus pastores con oración, colaboración y presencia en las parroquias: “sigan entregados, orando por ellos. He visto un amor profundo de los fieles hacia los sacerdotes y una entrega incondicional de parte de ellos. Hay un compromiso mutuo: los sacerdotes ofrecen sus vidas para que eliminemos el pecado de nuestras vidas y comunidades, y todos nos acerquemos más a Dios en la Eucaristía, como encuentro vivo con el Señor y los hermanos”.
Acompañemos con nuestra oración a nuestros sacerdotes y diáconos transitorios renovados, para que los frutos de estos retiros abunden en sus ministerios y en toda la Diócesis de Cúcuta.