Por: Pbro. Víctor Julián Flórez Ortiz, vicario parroquial de Sagrado Corazón de Jesús

Feliz inicio de año para todos!!! Con gran alegría y durante algunas ediciones, les acompañaré y les estaré compartiendo artículos informativos acerca de nuestra historia de Iglesia en la ciudad de Cúcuta y las instituciones que la conforman. En este año 2026 la Diócesis de Cúcuta celebra con júbilo los 70 años de su fundación y 40 años del seminario Mayor San José, sembrando fe, esperanza y caridad en esta zona de frontera y formando sacerdotes diocesanos según el corazón de Jesucristo el Buen Pastor. El 2 de mayo de 1956, el Papa Pío XII a través de la bula pontificia Ecclesiarum Omnium, desmembraba de la Diócesis de Nueva Pamplona a la ciudad de Cúcuta junto con algunos municipios y, creaba una nueva Diócesis en la capital del departamento Norte de Santander que tomaba el nombre de Diócesis de Cúcuta.
En esta edición les comparto la fotografía de la bula, documento resguardado y cuidado en la curia diocesana, que pocos conocen, desconocido para otros, por ese motivo que bueno que nos demos el tiempo y tengamos la oportunidad de ver este documento y de leer algunos de sus parágrafos. En las siguientes ediciones iniciaremos a analizar nuestra historia recorriendo brevemente nuestro camino de fe durante estos 70 años.
Pío XII, Ecclesiarum Omnium, 2 de mayo de 1956
Pío obispo, siervo de Dios para perpetua memoria: anhelando atender al bien de todas las iglesias que, por voluntad de Dios Omnipotente, como espléndidas flores se nos han confiado, no hemos dejado de hacer lo que se debe hacer para un mejor gobierno y mayor bien de los fieles. Cuando nuestro venerable hermano Paulo Bértoli, Arzobispo titular de Nicomedia y Nuncio Apostólico de la República de Colombia, el obispo de Nueva Pamplona, nos suplicó que dividiendo esta Diócesis se formara una nueva, para mayor bien espiritual de los habitantes del departamento del Norte de Santander, con la mayor alegría de nuestra alma, concedimos lo que se nos pedía.
Por lo tanto, supliendo el consentimiento de cuantos tengan algún derecho o crean tenerlo sobre la división o los asuntos de esta división y considerando todo con la mayor atención, en virtud de nuestra suprema y apostólica autoridad, establecemos y mandamos lo siguiente: separamos del territorio de la Diócesis de Nueva Pamplona la ciudad de Cúcuta, con todo su territorio y con las parroquias siguientes: Villa del Rosario, San Cayetano, Santiago, Gramalote, Lourdes, Sardinata y Carmen de Nazareth; fundamos la Diócesis que se llamará Cucutense, por el nombre de su ciudad capital, Cúcuta, señalando los mismos límites que determinan a la misma ciudad y demás parroquias ya señaladas. En la ciudad de Cúcuta, como es obvio, quedará la sede y el domicilio del obispo y allí estará la Cátedra de la autoridad Episcopal, justamente en el templo dedicado a San José, esposo de la Santísima Virgen María, templo que por el presente documento elevamos a la dignidad de Catedral, con todos los honores, insignias, privilegios y derechos que competen a toda catedral. Esos derechos los declaramos concedidos también, junto con las cargas y obligaciones que en todo el mundo competen a un obispo.
Constituimos a la Diócesis de Cúcuta sufragánea de la Diócesis de Pamplona, a la que por otras letras en este mismo día constituimos metropolitana, y sometemos al obispo de Cúcuta a la autoridad del metropolitano de Pamplona.
(…) Para constituir lo que es llamado Mesa o Administración Episcopal, deben allegarse fondos dados por las parroquias, por los generosos aportes de los fieles diocesanos, por las donaciones del Gobierno Civil y por mil quinientos pesos moneda colombiana, que dará al obispo la Parroquia de San José de Cúcuta, dotada del título de Catedral. Como hay que atender con extremo cuidado a los niños a quienes el amor a Cristo y al bien de las almas impulse el sacerdocio, queremos que el obispo de Cúcuta funde lo más pronto posible un Seminario Menor, según las normas establecidas por el Derecho Canónico y por el Prefecto de la Congregación de Estudios Universitarios y Seminarios. Cuando ya los estudiantes llegan a completar sus estudios de Seminario Menor y sean aptos para estudiar filosofía y teología, serán enviados, unos al Seminario Mayor de Nueva Pamplona y otros, los mejores en todo sentido, al Pontificio Colegio Pío Latino Americano, para que cursen estudios superiores. Concedemos, igualmente, al obispo de Cúcuta, que mientras no haya edificio para dicho Seminario Menor, envíe los alumnos que tengan las condiciones de piedad requeridas, al Seminario Menor de Pamplona, para que allí sean formados e instruidos en las disciplinas literarias.
(…) Así mismo, ordenamos que al mismo momento en que se lleve a efecto la erección de esta Diócesis, queden perteneciendo a la respectiva Diócesis cuyos límites hemos establecido, los clérigos que en ella tengan lo que se llama oficio o beneficio, y además, los que en ella tuvieren legítimo domicilio. (…)
Dado en Roma, el día veintinueve de mayo
del Año del Señor 1956, XVIII de nuestro
Pontificado.
Celso, Cardenal Constantini, Canciller
S.R.E. Adeodato Juan, Cardenal Piazza,
Secretario de la Sagrada Congregación
Consistorial.
Expedido el 10 de agosto, en el año XVIII
del pontificado de Pío XII”.