Por: Pbro. Víctor Julián Flórez Ortiz, vicario parroquial de Sagrado Corazón de Jesús

Amigos lectores, quisiera que me acompañaran este año de manera continua en cada una de las ediciones del periódico, de tal manera que no perdamos el camino histórico, que quisiera compartir con ustedes, con motivo de los 70 años de la fundación oficial, por medio de la bula pontificia de la Diócesis de Cúcuta y los 40 años de la creación del Seminario Mayor Diocesano San José, por medio de decreto.
Quise iniciar en la edición anterior mostrándoles la bula pontificia del Papa Pío XII, llamada Ecclesiarum Omnium, con fecha del 2 de mayo de 1956, a partir de la cual se desprendía la mayor parte del territorio de lo que hoy es la Diócesis. La lectura de este documento nos da una visión no contada por otros, sino por las mismas fuentes primarias, permitiéndonos un acercamiento a la historia, desde una perspectiva muchas veces desconocida. A partir de este momento, a ninguno de ustedes les queda permitido olvidar el documento, como tampoco olvidar que este está guardado en la curia diocesana y, que fue el Papa Pío XII el que quiso elevar nuestra ciudad al status de Diócesis de Cúcuta.
Quisiera ahora, dedicarme en estos cortos renglones a algunos antecedentes históricos, porque si bien la bula es de 1956, esto no significa que no hubiese presencia de Iglesia antes de esta fecha. En 1492 Colón llegó al territorio de la actual Cuba y posteriormente la presencia española inició a expandirse por todo el continente. Según el Acta Apostolicæ Sedis, que es el registro oficial de la Santa Sede, en 1534 se erige la primera diócesis en el actual territorio colombiano, tras el abandono del Darién, llamada Diócesis de Santa Marta y según el mismo registro, el 11 de septiembre de 1562, se erige la Diócesis de Santa Fe en Nueva Granada con el nombre de Sanctae Fidei, elevada a Arquidiócesis en 15641.
A nivel civil, el poblamiento del nor-oriente del país se inició con la fundación de Pamplona, el 1 de noviembre de 1549, cuando el Gobernador del Nuevo Reino, Miguel Díaz de Armendaris, envió a Ortún Velásquez de Velasco y a Pedro de Orsúa, para que fundaran un pueblo que le sirviera de asiento para futuras conquistas. El pueblo se llamó Nueva Pamplona. Hasta el año 1835 la Iglesia de lo que hoy es Norte de Santander, formaba parte de la Arquidiócesis de Santa Fe; pero debido al gran tamaño del territorio y al gran número de fieles, el 25 de septiembre de 1835, el papa Gregorio XVI creó la Diócesis de Nueva Pamplona, desmembrada de ella, un territorio comprendido entre los límites con Venezuela por el oriente y el río Magdalena por el occidente; limitado por el norte con la Diócesis de Santa Marta (de la cual formaba parte entonces el territorio de Ocaña) y por el sur con la misma Arquidiócesis de Santa Fe, que más tarde será Diócesis de Boyacá.
En 1550, Pedro de Ursúa habría otorgado el valle de Cúcuta, un asentamiento indígena precolombino en el actual barrio San Luis, como encomienda a Sebastián Lorenzo, tras exploraciones iniciadas en 1549 desde Nueva Pamplona. Esta zona era habitada por indígenas, cuya resistencia influyó en los primeros asentamientos españoles.
En 1733 según la poca documentación que se tiene, se habría dado origen a la fundación formal de la ciudad llamada en aquel entonces San José de Guasimal, con la donación de los terrenos por parte de Juana Rangel de Cuéllar y la iniciación de la construcción de la parroquia de San José, (actual Catedral) evitando el paso del río hacia el territorio del curato indígena2.
La labor misionera en Cúcuta habría iniciado con órdenes religiosas como franciscanos y agustinos durante el siglo XVI, enfocadas en “doctrinas” indígenas. Estos misioneros se habrían dedicado inicialmente a evangelizar indios del valle de Cúcuta desde los conventos de San Cristóbal. El templo actual de San Luis, hoy basílica menor, de estilo neogótico, fue fundado el 27 de octubre de 1897 por el padre Demetrio Mendoza, tras el terremoto de 1875 que destruyó la anterior edificación. El templo alberga un cuadro de la Virgen de Chiquinquirá de 1587, donado por Rodrigo de la Parada para reconciliarse con indígenas Kúkuta, apodada “Kacika” de Cúcuta y que además atestigua la temprana presencia de la Iglesia en nuestra ciudad3.
Durante gran parte de la colonia, el territorio de Santander y Norte de Santander formó parte de la Arquidiócesis de Bogotá. Posteriormente en 1835 pasó bajo jurisdicción de la nueva Diócesis de Nueva Pamplona; finalmente en 1956 se desmiembra de ésta y por bula pontifícia se crea la actual Diócesis de Cúcuta, hoy ya próxima a la celebración de sus 70 años de fundación4.
Acompáñenme en las siguientes ediciones y sigamos adelante profundizando en la historia de nuestra Iglesia local.
1.Cf. ACTA APOSTOLICÆ SEDIS, Volumen 45, 301- 302.
2. Cf. «Cúcuta fue fundada […] en lo que fue un asentamiento indígena dado en Encomienda por Pedro de Ursúa a Sebastián Lorenzo en 1550», Historia de Cúcuta, Wikipedia, https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_C%C3%BAcuta. (Consultado 30.01.2026); «Juana Rangel de Cuéllar donó 782 hectáreas […] para fundar la ciudad construyendo una iglesia y una plaza», cucutanuestra.com; cf. Wikipedia, Juana Rangel de Cuéllar, (Consultado 30.01.2026).
3. Cf. «Historia», Diócesis de Cúcuta, https://diocesisdecucuta.com/historia/. (Consultado 30.01.2026); Basílica menor San Luis Gonzaga, Wikipedia, https://es.wikipedia.org/wiki/Bas%C3%ADlica_menor_San_ Luis Gonzaga. (Consultado 30.01.2026).
4. ACTA APOSTOLICÆ SEDIS (AAS) 28 (1936), Bula Coelestem Agricolam (Gregorio XVI, 25.09.1835), erigiendo Nueva Pamplona ex Bogotá, 321-326; AAS 48 (1956), Bula Ecclesiarum omnium (Pío XII, 02.05 1956), creando Diócesis de Cúcuta ex Nueva Pamplona, 369-372.