
En aumento la cifra de fallecidos por el accidente de trenes ocurrido ayer domingo en Ademuz (Valencia, este de España) al momento las autoridades informan de 39 siniestros y 73 personas permanecen ingresadas, 24 de ellas en estado grave, incluidos cuatro menores.
El siniestro tuvo lugar a las 19:39 horas (18:39 GMT) cuando los tres últimos vagones de un tren Iryo procedente de Málaga (317 pasajeros a bordo, destino Madrid) descarrilaron en un tramo recto de la línea Madrid-Sevilla recientemente renovada por 700 millones de euros e invadieron la vía contigua. Allí circulaba un Alvia de Renfe con destino a Huelva, cuyos dos primeros vagones impactaron, saliendo de los rieles y cayendo por un terraplén de cuatro metros, provocando el descarrilamiento de ambos convoyes.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el suceso desde la estación de Atocha (Madrid) como «raro y difícil de explicar», dado que el tren Iryo fabricado en 2022 y revisado el 15 de enero es reciente, al igual que la infraestructura.
Por otra parte, la compañía Iryo se pone a disposición de la Comisión investigadora. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viaja hoy a la zona tras suspender su agenda, incluida una reunión con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. Los Reyes Felipe VI y Letizia, desde Atenas en el funeral de la princesa Irene de Grecia, expresaron su «gran preocupación» y pésame.
Este es el cuarto accidente ferroviario más grave en España. El más letal ocurrió el 3 de enero de 1944 en Torre del Bierzo (León), con un estimado de 500 muertos silenciados por el franquismo (oficial: 78). El segundo, el 24 de julio de 2013 en Galicia, dejó 79 fallecidos por exceso de velocidad.
Tomado de la Agencia EFE