Por: Pbro. Víctor Julián Flórez Ortiz, vicario parroquial de Sagrado Corazón de Jesús.

Amigos lectores en la anterior edición hemos abordado un poco, cómo la creación de la Diócesis de Cúcuta en 1956, respondió al crecimiento demográfico y pastoral del noreste colombiano, desmembrando territorio de la antigua Diócesis de Nueva Pamplona que pasó a ser Arquidiócesis. Para esta edición les propongo, aunque de manera muy general, que veamos sencillamente algunas de las versiones del proceso de aprobación de la Diócesis, la toma de posesión de Monseñor Luis Pérez Hernández y algunas de sus actividades como primer obispo de la Diócesis de Cúcuta.
En 1955, el Nuncio Apostólico en Colombia, Monseñor Paolo Bertoli, recomendó a la Santa Sede la erección de una nueva Diócesis en Cúcuta, debido a la expansión urbana y necesidades pastorales. La Santa Sede aprobó la solicitud mediante dos bulas simultáneas del Papa Pío XII el 29 de mayo de 1956: “Ecclesiarum ómnium” para la creación de la Diócesis de Cúcuta como sufragánea de Pamplona y “Dum rerum humanarum” en la que elevó Nueva Pamplona a Arquidiócesis metropolitana.
El mismo 29 de mayo de 1956, el Papa Pío XII nombró a Monseñor Luis Pérez Hernández (1894-1959), CIM (Congregación de Jesús y María, padres Eudistas), como primer obispo de la ciudad. Nacido en Cúcuta (25 de agosto de 1894), Monseñor Luis Pérez Hernández era obispo auxiliar de Bogotá desde 1945. Su ordenación episcopal se había realizado en 1946.
El procedimiento del nombramiento de Monseñor Luis Pérez Hernández siguió el conducto regular del código de derecho canónico (canon 237) realizándose las consultas a nunciatura como les escribí en la edición anterior del periódico, Conferencia Episcopal y capítulos catedrales. Escribe el Diario la Opinión que, conocida la noticia del nombramiento, los cucuteños junto con el clero empezaron a trabajar para que el día de la posesión de la Catedra, las cosas saliesen lo mejor posible. Tomó posesión formal en meses posteriores, regresando a su ciudad natal como su pastor y su episcopado duró hasta su muerte en Bogotá el 28 de junio de 1959.
El 29 de agosto de 1956 se posesionó Monseñor Luis Pérez Hernández como primer obispo de la Diócesis de Cúcuta. Monseñor había llegado un día antes, el martes 28 de agosto y ese mismo día el periódico Diario La Frontera, en su edición 1689 publicó en la primera página toda la información referente a la posesión canónica de monseñor Luis Pérez Hernández:
A las 8:00 p.m. del día 28 de agosto los párrocos de Cúcuta le ofrecieron una cena y a las 9:00 p.m. con la banda musical se ofreció una retrata musical frente a la casa cural de San José. Al día siguiente a las 8:00 a.m. bajo palio monseñor fue conducido hasta la Catedral en calle de honor (…) El acto de posesión se desarrolló en el siguiente orden:
- Entonación del Himno Pontificio al entrar el desfile a la Catedral.
- Lectura de los documentos de la erección de la Diócesis de Cúcuta y del nombramiento del primer Obispo.
- Colocación en su solio a monseñor Luis Pérez Hernández por el arzobispo de Pamplona.
- Saludo y promesa de obediencia del clero a su Obispo.
- Alocución del Nuncio de Su Santidad.
- Misa Pontificia, oficiada por monseñor Luis Pérez Hernández y lectura de la homilía después del santo Evangelio.
- Bendición Papal por el Nuncio, monseñor Paolo Bertoli.
- Almuerzo en el Club Comercio de los prelados y autoridades de la ciudad.
La Diócesis de Cúcuta quedó integrada por 15 parroquias, de las cuales la mitad quedaban en Cúcuta, a saber: San Luis, San José, San Antonio, Perpetuo Socorro, San Rafael, Sagrado Corazón, La Candelaria y la Santísima Trinidad, y Villa del Rosario, San Cayetano, El Zulia, Santiago, Gramalote, Carmen de Nazareth, Lourdes y Sardinata.
Una vez que monseñor Luis Pérez Hernández tomó posesión del cargo se dirigió a los feligreses para decirles el programa, que consistiría principalmente en las actuaciones de carácter social y por el bien de las clases pobres; que usaría la mansedumbre y la bondad para con los cumplidores de la doctrina cristiana, pero que sería fuerte contra los enemigos de la Iglesia.

Actos significativos en la Diócesis
Durante sus tres años como obispo de la Diócesis de Cúcuta, Monseñor impulsó la organización diocesana. En el mismo año de su llegada, fundó el Periódico Diocesano llamado: La Verdad, publicando su primera edición el 20 de octubre de 1956. Así, se convirtió en el primer medio de comunicación católico local, para la evangelización y la formación laical.
Estableció comunidades religiosas para fortalecer el trabajo pastoral de la Diócesis y promovió los medios de comunicación patrocinando programas católicos en emisoras locales, ampliando el alcance pastoral. También dedicó su ministerio apostólico a las visitas pastorales y a la educación: visitó parroquias, dictó conferencias en colegios y defendió a los pobres, construyendo viviendas populares con el apoyo de la comunidad católica de la ciudad.
Bibliografía:
URBINA ORTEGA Oscar., Obispo, 50 Años recorriendo senderos de esperanza, Cúcuta, Arte impreso, 2005.
COLMENARES OSSA José Eustorgio, Historia de la Diócesis de Cúcuta, Cúcuta, La Opinión, 2006.
MENDOZA Carlos José, Historia de la Diócesis de Cúcuta, Santafé de Bogotá, ARFO, 1993.
PALACIOS Miguel, Catedral San José. Historia y sus elementos religiosos, Crónicas de Cúcuta, 18 febrero 2013, en https://cronicasdecucuta.blogspot.com/2013/02/335-catedral-san-jose-historia-y-sus.html, (Consultado 17.03.2026)
RAYNAUD Gerardo, Crónicas de Cúcuta, Nuestro primer Obispo-Cúcuta, en: https://cronicasdecucuta.blogspot.com/2019/02/1560-nuestro-primer-obispo-cucuta.html (Consultado: 17.03.2026)