
La Casa de la Misericordia celebró el segundo domingo de Pascua, conocido también como la fiesta de la Divina Misericordia, en las instalaciones del Colegio San José de Peralta, convocando a numerosos fieles en un ambiente de recogimiento espiritual y encuentro con Dios.
La jornada inició a las 7:30 a.m. con momentos de oración, reflexión y acompañamiento pastoral. Durante el encuentro, Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, obispo de la Diócesis de Cúcuta; se dirigió a los asistentes, invitándolos a vivir con profundidad la experiencia del amor y la misericordia de Dios en la vida cotidiana.
Durante la celebración, el Fray Jonatán Córdoba, de la Orden de los Franciscanos Menores (OFM), ofreció una reflexión en torno al sentido de la Casa de la Misericordia como hogar de Dios y espacio de encuentro, destacando la importancia de reconocer este lugar como una oportunidad privilegiada para encontrarse con el Señor. Igualmente, subrayó que esta celebración es un momento propicio para renovar el corazón y revestirse de la misericordia divina.
Hacia las 10:30 de la mañana, los asistentes emprendieron la peregrinación hacia la parroquia San Pío X, donde participaron en la apertura del año Jubilar de esta comunidad parroquial. Luego a las 3:00 p.m. vivieron una experiencia de oración, en la que, unidos a la Pasión del Señor, elevaron sus súplicas durante la tradicional hora de la misericordia, con el rezo de la coronilla.
Esta fiesta, nacida de las revelaciones concedidas por el Señor a Santa Faustina Kowalska, es un llamado al Pueblo de Dios a redescubrir el insondable misterio de la Divina Misericordia recordándonos que, en medio de las incertidumbres, el pecado y el sufrimiento humano, el corazón de Cristo permanece cercano a sus hijos.