
Por: Nidya Mireya Rojas Casadiego, Psicóloga y Magíster en Educación.
La mesa del comedor es mucho más que un simple mueble, representa uno de los espacios más universales y significativos del hogar. Es el lugar donde nos reunimos para servir y compartir los alimentos; también se ha convertido en un escenario donde las palabras, los silencios y las emociones se sientan frente a los comensales, aunque a veces no lo notemos.
¿Cómo transformar la mesa en un lugar de escucha y confianza en familia?
Cuando la familia convierte la mesa en un círculo de diálogo, se estrechan los lazos de amor y se favorece un ambiente protector frente a las dificultades emocionales de todos. Este gesto sencillo se convierte en una práctica poderosa para el cuidado de la salud mental. Por lo tanto, hablar de este tema no debe ser lejano ni abstracto; al contrario, debe integrarse en la vida cotidiana como parte de las conversaciones familiares, con la misma naturalidad con la que compartimos cualquier tema de interés. En medio de la vida acelerada que limita los encuentros cotidianos, la mesa puede ser el primer espacio donde se reconozcan las emociones, se validen las experiencias y se construya confianza. Es el espacio donde se transmiten valores, costumbres, creencias y formas de relacionarnos, influyendo de manera decisiva en la construcción de la identidad y la personalidad de cada miembro. En este sentido, la familia se convierte en un medio natural e idóneo para nuestro desarrollo y por consiguiente, en el terreno más fértil para cultivar la salud mental.
Ante esta situación, la familia desempeña un papel vital: debe ser el primer espacio de apoyo, donde cada miembro sienta que no está solo y que puede ser escuchado. Es fundamental que las palabras fluyan sin el temor al “qué dirán” ni a la etiqueta de la enfermedad mental.
Señales de alerta (Red flags)
Aislamiento social: evitar compartir, encerrarse con frecuencia o perder interés en actividades familiares y sociales.
Cambios bruscos de ánimo: irritabilidad, tristeza intensa o euforiarepentina sin causa aparente.
Alteraciones en el sueño y el apetito: insomnio, dormir demasiado, pérdidao aumento significativo del apetito.
Disminución del rendimiento: dificultades en la escuela, el trabajoo en las responsabilidades cotidianas.
Expresiones de desesperanza: frases como “no tiene sentido” o “nopuedo más”, acompañadas de falta demotivación.
Si alguno de los miembros de la familia presenta estas señales, es necesario abordarlas con respeto, brindando un espacio para escuchar sin juzgar, preguntar con empatía y abrir conversaciones que no se pueden seguir evitando. Es fundamental acompañar al miembro afectado, procurando no minimizar sus emociones y promoviendo la búsqueda de ayuda profesional cuando sea necesario.
Mini test de bienestar y salud mental
Este test no es diagnóstico, pero sí una herramienta práctica para reflexionar sobre cómo cuidamos la salud mental en nuestras familias. Puede ser un punto de partida para abrir conversaciones, identificar dificultades y buscar ayuda.
Cada pregunta se debe responder teniendo en cuenta una escala de 1 a 5:
1 = Nunca, 2 = Casi nunca, 3 = A veces, 4 = Casi siempre, 5 = Siempre
¿En la mesa del comedor hablamos de cómo nos sentimos y de lo que nos preocupa?
¿Me siento escuchado y comprendido por mi familia cuando expreso mis emociones?
¿En casa recibo apoyo cuando paso por momentos difíciles?
¿Compartimos actividades o momentos que fortalecen nuestra unión?
¿Puedo hablar de mis problemas sin temor al juicio o a la crítica?
Interpretación:
20 – 25 puntos: la familia es un espacio protector y saludable.
10 – 19 puntos: hay comunicación, pero se puede mejorar la escucha y el apoyo.
Menos de 10 puntos: señal de alerta; es necesario abrir más espacios de diálogo y considerar apoyo profesional.
Reflexión final
Hagamos de nuestra mesa del comedor más que un lugar para compartir alimento, convirtámosla en un espacio de escucha, confianza y apoyo mutuo. Reconocer las señales de alerta, hablar sin miedo y buscar ayuda profesional son actos de amor que fortalecen a la familia. Como nos recuerda la Palabra de Dios: “anímense y edifíquense unos a otros” (1 Tes 5, 11).
Recursos de apoyo
Línea amiga de la salud mental
– Secretaría de Salud, Alcaldía de Cúcuta: 6075960050.
Plataforma gratuita: https://porquequieroestarbien.com
Ofrece orientación profesional en línea, test de salud mental y acompañamiento confidencial con psicólogos disponibles para toda la población.