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Periodico La Verdad

La nulidad matrimonial: un camino de verdad, justicia y acompañamiento en la Iglesia

Foto: tomada de internet

Por: Pbro. Jorge Alexander Perutty Gómez, párroco de la Sagrada Familia, vicario judicial.

El matrimonio por la Iglesia católica es una alianza entre un varón y una mujer, formando un consorcio para toda la vida, que busca el bien de los cónyuges, la generación, y educación de la prole; ese vínculo nace a través del consentimiento matrimonial, donde las partes manifiestan con un acto de la voluntad, que se entregan para formar una sociedad conyugal (Cf. Can 1055 – 1056 del CIC/83). Lo que hace válido el matrimonio es el consentimiento matrimonial que se dan libremente los contrayentes y no debe tener ningún impedimento dirimente, es decir, que la persona no tiene ninguna inhabilidad para contraer matrimonio; estos impedimentos los encontramos tipificados en el Código de Derecho Canónico (CIC), cánones 1073 – 1094. Además, para que el acto jurídico goce de la garantía del derecho, no puede existir ningún vicio del consentimiento matrimonial, también enumerados en la legislación canónica (Cf. Can 1095 ss).

La nulidad matrimonial es posible en la Iglesia católica, cuando el día que se celebró el matrimonio, los contrayentes tenían un impedimento dirimente, o su consentimiento matrimonial presentaba un vicio, que dificultaba que el acto jurídico no podía darse plenamente. Por lo tanto, lo que se estudia en la nulidad matrimonial, es que el consentimiento matrimonial, no fue dado de la manera correcta para que el acto jurídico pudiera nacer. El canon 1060, presume que el matrimonio goza siempre de la favorabilidad del derecho en su validez, hasta que no se pruebe lo contrario.

El Papa Benedicto XVI, en el discurso a la Rota Romana del año 2006, decía, “el proceso canónico de nulidad del matrimonio constituye esencialmente un instrumento para certificar la verdad sobre el vínculo conyugal. Por consiguiente, su finalidad constitutiva no es complicar inútilmente la vida a los fieles, ni mucho menos fomentar su espíritu contencioso, sino sólo prestar un servicio a la verdad. Por lo demás, la institución del proceso en general no es, de por sí, un medio para satisfacer un interés cualquiera, sino un instrumento cualificado para cumplir el deber de justicia de dar a cada uno lo suyo”.

¿Dónde se realizan los procesos de nulidad matrimonial?

La Iglesia tiene la potestad de “juzgar con derecho propio y exclusivo, las causas que se refieren a cosas espirituales o ajenas a ellas” (Cf. Can 1401 del CIC/83).

Los tribunales eclesiásticos son los encargados de estudiar los procesos de nulidad del matrimonio, siguiendo la normativa de la Iglesia y están bajo la vigilancia de la Sede Apostólica (Can 1402). La Diócesis de Cúcuta siempre ha prestado el servicio de ayudar a las personas, que creen que su matrimonio puede ser nulo, y estos procesos se estudian en Colombia, sin necesidad de ir directamente al Tribunal de la Rota Romana.

El Tribunal Diocesano de Cúcuta

El Papa con el motu proprio de su Santidad el Papa Francisco, Mitis Iudex Dominus Iesus, del 15 de agosto de 2015, se dio la posibilidad que cada diócesis creara un tribunal eclesiástico para ayudar en la agilidad de los procesos. El 08 de diciembre del 2015, el obispo de Cúcuta crea el tribunal eclesiástico y el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, lo aprueba el 10 de febrero del 2016.

¿Cuál es la finalidad del Tribunal Eclesiástico de Cúcuta, en el ámbito matrimonial?

Ayudar a los matrimonios que han fracasado para que, acompañándolos en un proceso jurídico, se mire la viabilidad de una nulidad matrimonial, teniendo en cuenta los requerimientos del derecho, con las causales establecidas en la legislación canónica.

El tribunal eclesiástico de Cúcuta está conformado por jueces, que son sacerdotes con estudios de licenciatura de derecho canónico, que tienen la tarea de examinar el proceso, de mirar las pruebas y en justicia, dar una sentencia, que puede ser a favor del sacramento o de la nulidad.

¿Dónde está ubicado el Tribunal Diocesano de Cúcuta?

El tribunal presta el servicio de asesoría para mirar si es posible presentar la demanda de nulidad y los acompaña en el proceso, a través de un instructor de la causa, que busca recoger las pruebas necesarias para que los jueces puedan emitir una sentencia.

Con el motu proprio del Papa Francisco, el proceso concluiría con la sentencia del tribunal diocesano, dejando la posibilidad que pidan la apelación al tribunal de segunda instancia, pero esto es, a criterio del demandante o demandado del proceso.

Las personas que han fracasado en su matrimonio pueden acercarse a las parroquias de su domicilio y con sus párrocos, obtener la orientación para mirar las causales de nulidad e iniciar el proceso en el tribunal diocesano de Cúcuta.

El tribunal diocesano está ubicado en el Edificio Centro Plaza, en la avenida 4 con calle 11, del centro de la ciudad de Cúcuta; está abierto de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 12 m.; y de 2:00 p.m. a 5 p.m. Celular de contacto: 321 473 9195.