
La Fundación Banco Diocesano de Alimentos Monseñor Oscar Urbina Ortega festejó sus 24 años de servicio continuo a favor de las comunidades más vulnerables de la región el sábado 23 de mayo. La celebración inició con la Sagrada Eucaristía presidida por Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, obispo de Cúcuta, quien durante su homilía destacó el profundo valor espiritual y social de esta misión de la Iglesia, “a lo largo de estos años, hemos visto cómo la solidaridad se transforma en acción. Cada alimento entregado es un gesto de fe y amor al prójimo, es el rostro del Evangelio hecho realidad”.
Esta obra social de la Diócesis de Cúcuta nació hace más de dos décadas como respuesta al llamado de la Iglesia de atender las necesidades de las familias afectadas por la pobreza, el desempleo y las múltiples dificultades sociales que históricamente han golpeado la región fronteriza. Inspirado en el mandato evangélico de compartir el pan con quien más lo necesita, el Banco Diocesano de Alimentos comenzó su misión articulando esfuerzos entre benefactores, empresas, parroquias, voluntarios y personas de buena voluntad.
A lo largo de estos 24 años, la Fundación se ha convertido en un verdadero signo de esperanza para miles de hogares, llevando alimentos, acompañamiento y ayuda humanitaria a niños, adultos mayores, migrantes y familias en condición de vulnerabilidad. Gracias a la solidaridad de tantas personas e instituciones, esta obra ha logrado fortalecer redes de apoyo y promover una cultura de fraternidad y servicio en toda la Diócesis.
“Con esta celebración, la Fundación Banco Diocesano de Alimentos reafirma su compromiso de seguir sirviendo a Cristo presente en los hermanos más necesitados, manteniendo viva la caridad como corazón del Evangelio y trabajando juntos, por una región sin hambre”, manifestó el pbro. Carlos Eduardo Escalante Escalante, director de la Fundación Banco Diocesano de Alimentos Monseñor Oscar Urbina Ortega.