
Más de 1.400 estudiantes recibieron su título profesional en las recientes ceremonias de grado de la Universidad de Pamplona, consolidando el papel de la institución como referente de la educación pública en el nororiente colombiano.
Las jornadas, realizadas durante los días 13, 14 y 15 de abril en las sedes de Pamplona y Villa del Rosario, dejaron como resultado la entrega de 1.404 títulos en programas de pregrado y posgrado. De este total, 1.090 correspondieron a la sede principal y 314 al campus de Villa del Rosario, en actos que congregaron a familiares, docentes y directivos.
El rector, Ivaldo Torres Chávez, destacó que los nuevos egresados están llamados a contribuir al desarrollo de sus territorios. “Entregamos al país profesionales en todas las áreas del conocimiento, con una formación actualizada que les permitirá enfrentar los retos actuales”, afirmó.
Uno de los elementos distintivos de esta cohorte es la incorporación de herramientas como la inteligencia artificial en los procesos académicos, una estrategia orientada a fortalecer las competencias de los estudiantes frente a las exigencias del entorno global. Según la institución, este enfoque permitirá a los graduados plantear soluciones innovadoras a problemáticas sociales, económicas y ambientales.
Las ceremonias también evidenciaron avances en inclusión. Entre los graduados se encuentran integrantes de comunidades indígenas, afrocolombianas y personas con discapacidad, lo que refleja el compromiso institucional con el acceso equitativo a la educación superior.
Con 65 años de trayectoria, la Universidad de Pamplona ha formado a más de 115.000 profesionales, quienes hoy aportan al desarrollo de distintas regiones del país. Este crecimiento ha estado acompañado de inversiones en infraestructura y tecnología, especialmente en sedes como Villa del Rosario, fortalecidas con apoyo gubernamental.
En el ámbito académico, la universidad continúa avanzando en procesos de calidad. Programas como Psicología han obtenido acreditaciones de alta calidad, evidenciando el fortalecimiento de su oferta educativa.
Más allá del logro individual, estas graduaciones reflejan el impacto colectivo de la educación pública. La institución no solo forma profesionales, sino ciudadanos comprometidos con la transformación social.