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Periodico La Verdad

La Teología visual de la Iglesia: el escudo de la Diócesis de Cúcuta y la memoria de la fe

Por: Pbro. Víctor Julián Flórez Ortiz, vicario parroquial de Sagrado Corazón de Jesús.

Los símbolos no son meros adornos ornamentales o simples trámites burocráticos; son auténticos com­pendios de teología visual, instrumentos catequéticos y testimonios vivos de la memoria histórica de una comunidad de creyentes.

Para comprender la riqueza heráldica que representa a la Iglesia Particular de Cúcuta en su escudo, les propongo rea­lizar un viaje que conecta la simbología paleocristiana de la antigüedad con el blasón histórico que engalana los decre­tos e instituciones de nuestra jurisdic­ción fronteriza.

En los albores de la Iglesia, bajo la sombra de las persecuciones del Impe­rio Romano, las primeras comunidades cristianas hallaron en la simbología un lenguaje secreto y sagrado para profe­sar la fe. Uno de los testimonios más elocuentes e importantes de la historia de la Iglesia antigua se conserva en las Catacumbas de San Calixto en Roma, donde se encuentra esculpido el famoso símbolo del pez (ICHTHYS).

Para un transeúnte pagano de la Roma antigua, la silueta de un pez grabada en la piedra no significaba más que una representación del mar o del comercio. Sin embargo, para los primeros discípu­los de Cristo, ICHTHYS era un acrós­tico griego indescifrable para el perse­guidor:

I – Iēsoûs (Jesús)

X – Christós (Cristo)

Θ – Theoû (de Dios)

Y -Yiós (Hijo)

Σ – Sōtēr (Salvador)

El pez no era una simple imagen; era un credo completo condensado en un trazo.

Esta tradición de plasmar verdades teo­lógicas profundas y memorias de salva­ción en imágenes sintéticas evolucionó con los siglos. Al consolidarse las es­tructuras de la Iglesia, surgió la herál­dica eclesiástica, un sistema de escudos y emblemas diseñados para perpetuar el origen, la misión y las raíces históricas de cada diócesis y los obispos.

El escudo de la Diócesis de Cúcuta es un fiel heredero de esa pedagogía visual de la Iglesia. Presente tanto en trazados lineales clásicos en decretos épocales como en sus versiones cromáticas ofi­ciales modernas, el blasón encierra en su campo la historia patria, la geogra­fía local y el patrocinio celestial de esta Iglesia particular.

Tras la llegada del primer obispo de la diócesis, Monseñor Luis Pérez Hernán­dez (C.I.M.), en 1956, la curia episcopal comenzó a estructurar el gobierno ecle­siástico y su representación gráfica. Si­guiendo las reglas de la heráldica ecle­siástica promovidas por la Santa Sede, el diseño del escudo no se concibió como una simple alegoría ornamental, sino como una catequesis visual desti­nada a unir tres pilares fundamentales de la identidad cucuteña:

La fe y el patrocinio celestial (San José y la Virgen María).

La memoria patria y republicana (El Templo Histórico).

El territorio y su naturaleza (El río Pam­plonita).

El escudo se encuentra dividido de for­ma diagonal (tronchado) por una franja sinuosa. El Campo de Gules (Rojo): situado en la parte inferior diestra, re­presenta la fuerza, la caridad, el tes­timonio de la fe y la sangre de los pa­triotas que sellaron la independencia en esta región. El Campo de Azur (Azul): situado en el cantón superior siniestro, simboliza la trascendencia, el cielo, la pureza y la aspiración de la comunidad diocesana hacia los bienes celestiales.

La Flor de Lis (Patrocinio de San José): ubicada sobre el fondo azul, la flor de lis dorada representa la pureza y el patrocinio de San José, bajo cuya protección espiritual nació y creció la ciudad de Cúcuta desde 1734 en los terrenos donados por Juana Rangel de Cuéllar.

El Templo Histórico de Villa del Ro­sario: sobre el campo rojo se erige la silueta dorada del emblemático Templo Histórico de la Antigua Villa del Rosa­rio. Ubicado en el campo inferior sobre fondo rojo (Gules). Se eligió este monu­mento como tributo a la historia patria, recordando el Congreso Constituyente de 1821 y la presencia protectora de la Iglesia en los momentos fundacionales de la República.

La Banda Plateada y azul (El río Pamplonita): en la teología y la icono­grafía católica, los ríos representan la gracia divina que fluye y fecunda los te­rritorios. Para la Diócesis de Cúcuta, el río Pamplonita simboliza: el cauce del Evangelio: es la arteria natural a través de la cual bajaron los primeros misione­ros y evangelizadores desde la histórica Pamplona hacia el Valle de San José de Guasimales.

El Timbre: la cruz espada procesional: a diferencia de los escudos nobiliarios civiles, el escudo de la diócesis se en­cuentra timbrado por una cruz procesio­nal con empuñadura de espada. La cruz manifiesta que la única cabeza y guía de la Iglesia es Jesucristo, mientras que la forma en empuñadura recuerda la es­pada del Espíritu, que es la Palabra de Dios enunciada para la salvación del ser humano.

En la próxima edición nos adentraremos en el curso de la evolución de los sím­bolos de nuestra diócesis que hoy hacen parte de la historia cargada de una gran riqueza histórica y teológica; acompa­ñada de otros símbolos de la Iglesia que enriquecen el conocimiento y fortalecen nuestra espiritualidad.