
En una jornada que reunió a fieles, comités parroquiales, trabajadores de la Diócesis y miembros de la pastoral diocesana; se realizó el pasado sábado 6 de junio en horas de la mañana el Jubileo diocesano por las familias. La celebración comenzó con la peregrinación, desde la redoma Los Panches hasta la Basílica Menor Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Kacika de Cúcuta.
En el encuentro pastoral que siguió, Monseñor José Libardo Garcés Monsalve compartió una reflexión sobre la vocación de la familia y la dignidad del trabajo. “La familia es la primera escuela de fe; el trabajo, un lugar de santificación y servicio al bien común”, afirmó Monseñor José Libardo. También, invitó a los asistentes a renovar el compromiso de vivir el Evangelio en el hogar y en el entorno laboral: “que cada familia y cada trabajador sean testigos del amor de Dios, construyendo comunidades solidarias y fraternas”.
Las intervenciones del Pbro. Helí Peñaranda Celis, delegado de la pastoral familiar y del Pbro. Daniel Alejandro Bolívar Castaño, vicario de pastoral, complementaron está llamada a la misión. Ambos ofrecieron claves pastorales para fortalecer la vida familiar y el sentido cristiano en cada entorno de trabajo, promoviendo iniciativas que favorezcan la comunión y el acompañamiento en las distintas realidades parroquiales.
“Hemos vivido la experiencia de caminar con María el jubileo diocesano por las familias, hemos experimentado el amor de María Santísima en este caminar y hemos orado por cada una de las familias que conforman nuestra Iglesia Particular. Así mismo, hemos vivido una experiencia de unidad familiar, una vivencia de servicio, esperanza y fe, donde todos estamos comprometidos a vivir la experiencia de gracia que nos ofrece y se nos da, proyectándonos para vivir la semana de la familia unidos a la Iglesia colombiana”. Expresó, el presbítero Helí Peñaranda Celis, delegado de la pastoral familiar.
La jornada concluyó con la Sagrada Eucaristía presidida por Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, concelebrada por algunos miembros del clero diocesano y donde los asistentes obtuvieron la indulgencia plenaria.